La enfermedad renal crónica avanzada continúa aumentando en España. Según los últimos datos del Registro Español de Diálisis y Trasplante, en 2024 un total de 68.403 personas necesitaron tratamiento renal sustitutivo, ya fuera mediante diálisis o trasplante renal.
El informe, presentado por la Sociedad Española de Nefrología y la Organización Nacional de Trasplantes, refleja que cada 75 minutos una persona inicia un programa de diálisis o recibe un trasplante de riñón en nuestro país. Aunque el número de nuevos casos muestra una ligera estabilización respecto al año anterior, la enfermedad sigue representando un importante problema de salud pública.
En 2024, 7.300 personas comenzaron tratamiento renal sustitutivo. La diabetes se mantiene como la principal causa de entrada a este tipo de tratamiento, responsable de uno de cada cuatro nuevos casos.
El dato más positivo llega del ámbito del trasplante renal. España alcanzó en 2024 un récord histórico, con 4.049 trasplantes de riñón realizados, un 9,7% más que en 2023. De ellos, casi la mitad procedieron de donantes fallecidos en asistolia, una vía que sigue consolidándose como fuente clave de órganos.
Actualmente, el trasplante renal es ya la opción terapéutica más frecuente entre los pacientes con enfermedad renal crónica avanzada en tratamiento, con el 57% del total. La hemodiálisis representa el 38,2% y la diálisis peritoneal el 4,8%.
Los datos confirman la necesidad de reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y el control de factores de riesgo como la diabetes, con el objetivo de frenar la progresión de una enfermedad que afecta de forma directa a la calidad de vida de miles de personas y supone una carga creciente para el sistema sanitario.
