El Hospital Universitario Gregorio Marañón, en Madrid, ha logrado realizar con éxito el primer trasplante parcial de válvulas cardíacas en menores de un año en Europa, mediante una técnica innovadora basada en el uso de material biológico procedente de un donante. Este procedimiento permite que las válvulas aórtica y pulmonar trasplantadas crezcan de forma progresiva junto al paciente, evitando así intervenciones quirúrgicas posteriores para sustituirlas por otras de mayor tamaño y contribuyendo a una mejora significativa en su calidad de vida. El equipo quirúrgico del centro señala que este tipo de trasplante posibilita ofrecer conductos valvulados con capacidad de crecimiento, una opción inexistente en los tratamientos convencionales.

En esta ocasión, el trasplante parcial de la válvula pulmonar se ha practicado a Mariami, una bebé de siete meses diagnosticada en fase prenatal de tetralogía de Fallot con atresia pulmonar, que evoluciona favorablemente en el hospital. La intervención fue posible gracias a la donación de un neonato, ya que se requería una válvula con un tamaño específico de 10 mm, que fue implantada en las 24 horas posteriores a su extracción. Tal y como explicó la doctora Manuela Camino, jefa de la Unidad de Trasplante Cardíaco Infantil del hospital, se trató de una cirugía especialmente compleja debido al reducido tamaño de los corazones implicados, durante su intervención en la rueda de prensa celebrada este martes para presentar el caso.

Esta técnica pionera permite implantar válvulas biológicas capaces de crecer durante el desarrollo del paciente. El tratamiento está indicado para bebés con cardiopatías congénitas que presentan un desarrollo incompleto o un funcionamiento anómalo de las válvulas aórtica o pulmonar, así como para aquellos cuya válvula es defectuosa debido a una malformación durante la gestación. De este modo, el trasplante parcial abre nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida de numerosos pacientes pediátricos con cardiopatías. En cuanto a los donantes, es necesario que cuenten con válvulas aórticas o pulmonares funcionales y de tamaño adecuado, independientemente de que el músculo cardíaco esté o no dañado.

Además, existe la posibilidad de reutilizar el corazón de un paciente que vaya a recibir un trasplante completo, siempre que sus válvulas se encuentren en buen estado, lo que permitiría trasplantarlas a uno o incluso a dos niños diferentes. En cualquier caso, tal y como ha subrayado el doctor Juan Miguel Gil-Juarena, jefe de sección de Cirugía Cardíaca Infantil, los pacientes que requieren un trasplante completo siempre tienen prioridad frente a los de trasplante parcial. Esta técnica se plantea como una alternativa complementaria y no excluyente a la cirugía convencional, incluso en aquellos casos en los que el paciente pudiera necesitar un trasplante completo en el futuro.

El doctor Gil-Juarena ha añadido que este procedimiento no genera competencia con los pacientes en lista de espera para un trasplante completo, sino que amplía el número potencial de donantes y se suma a otras estrategias existentes. Por su parte, la doctora Camino ha destacado que estas válvulas permiten un seguimiento a largo plazo sin necesidad de nuevas cirugías cardíacas para su sustitución, reducen las hospitalizaciones, mejoran los índices de morbilidad y mortalidad y, en conjunto, incrementan la calidad de vida de los pacientes.

Durante la rueda de prensa también intervino Beatriz Domínguez-Gil González, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes, quien señaló que este tipo de procedimientos innovadores ejemplifican cómo la combinación de conocimiento científico, compromiso profesional, apoyo institucional y el Sistema Nacional de Salud puede transformar de forma real la vida de los pacientes. Asimismo, destacó que el trasplante parcial permite aprovechar corazones que no son válidos para un trasplante completo, pero sí para uno parcial, y puso en valor la capacidad de España para desarrollar iniciativas de este tipo. También subrayó la importancia de la cohesión del SNS para localizar al donante adecuado en cualquier punto del país en función de las necesidades concretas de cada niño.

El acto concluyó con la intervención de Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien destacó la labor del equipo de Cardiología del hospital y reconoció que, gracias a la inquietud, la ilusión y la perseverancia de sus profesionales, ha sido posible mejorar de forma significativa la calidad de vida de Mariami.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*