1. En relación a la enfermedad COVID-19 en receptores de trasplante de órgano sólido es importante tener en cuenta que: – La COVID-19 se manifiesta de forma más grave en el receptor de trasplante de órgano sólido, con un riesgo de muerte o ingreso en unidades de cuidados intensivos (UCI) un 30% superior al la de la población general, ajustada por edad y comorbilidad. – La mortalidad y/o necesidad de ingreso en UCI essuperior en los primeros meses tras el trasplante. 2. Las vacunas frente a la COVID-19 aprobadas hasta el momento (basadas en ARNm o vectores virales no replicativos) han demostrado su eficacia clínica, inmunológica y seguridad en la población general. 3. Ninguna de las vacunas aprobadas o en fase avanzada de investigación corresponde a virus vivos atenuados. 4. Los ensayos clínicos realizados no incluyen a receptores de trasplante de órgano sólido, porlo que se desconoce la eficacia y seguridad de la vacuna en esta población. Sin embargo: – Existe una amplia experiencia que demuestra la eficacia de la vacunación frente a otros virusrespiratorios, como el de la gripe, incluso en etapas precoces a partir del primer mes post-trasplante. – La administración de la vacuna frente a la gripe ha sido segura en la población con trasplante de órgano sólido, no habiéndose asociado a la presencia de rechazo, mientras que sí que se han descrito episodios de rechazo desencadenados por infecciones víricas. 5. Aunque consideramos necesario realizar estudios observacionales para la evaluación de la eficacia y seguridad de la vacuna frente a SARS-CoV-2 en población trasplantada, hasta disponer de esta información consideramos que la vacunación frente al SARS-CoV-2 en receptores de trasplante de órgano sólido aporta un potencial beneficio con un riesgo mínimo y por ello creemos: – Que los receptores de trasplante de órgano sólido deben considerarse un grupo prioritario para la administración de las vacunas frente al SARS-CoV-2 actualmente aprobadas por las agencias regulatorias europeas y españolas. – Que los pacientes deben vacunarse a partir del primer mes del trasplante. – El número de dosis e intervalo entre las mismas debe ser el mismo recomendado para la población general adulta. – Que no se debe modificar la inmunosupresión en estos pacientes por el hecho de recibir esta vacuna.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*