Joaquín Berenguer y Sergio Tordera han obtenido el primer premio de la categoría general de los II Premios Nacionales de Inteligencia Artificial de Samsung Innovation Campus. Su propuesta, desarrollada en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, busca aportar información a los profesionales en el proceso de selección de donantes y receptores.

La inteligencia artificial abre nuevas vías de investigación para apoyar decisiones clínicas complejas. En este ámbito se sitúa LiveR, un proyecto de Joaquín Berenguer y Sergio Tordera, estudiantes de cuarto curso del doble grado en Matemáticas e Ingeniería Informática de la Universitat Politècnica de València (UPV).

Ambos, de 21 años, han sido reconocidos en los II Premios Nacionales de Inteligencia Artificial de Samsung Innovation Campus por una propuesta centrada en los trasplantes de hígado. El proyecto analiza cómo distintos modelos de IA pueden contribuir a estudiar posibles emparejamientos entre donantes y receptores.

Información para apoyar el criterio clínico

LiveR se ha desarrollado en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, con vistas a su utilización en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València. Su planteamiento consiste en analizar distintas variables clínicas y proporcionar información adicional que pueda ayudar a los especialistas a valorar las posibles combinaciones entre órganos y receptores.

La propuesta mantiene una distinción fundamental: el análisis de los modelos actúa como apoyo, mientras que la interpretación de los resultados y la decisión corresponden a los profesionales sanitarios.

El reconocimiento recibido destaca el interés de esta línea de trabajo. La noticia, sin embargo, no presenta el premio como una validación clínica de la herramienta ni aporta resultados que permitan afirmar que su uso haya mejorado ya la supervivencia de los trasplantes.

Un proyecto que conecta formación y experiencia sanitaria

La iniciativa nació en el contexto de la formación en programación e inteligencia artificial de Samsung Innovation Campus, impartida a través del Centro de Formación Permanente de la UPV. En su desarrollo confluyen los conocimientos matemáticos e informáticos de los estudiantes y la colaboración con profesionales del ámbito del trasplante hepático.

Para Joaquín Berenguer, el proyecto tiene además una dimensión personal. Su familia mantiene una trayectoria vinculada a la hepatología y al programa de trasplantes de La Fe. LiveR representa una forma de acercarse a ese ámbito desde su propia especialidad: la aplicación de herramientas informáticas al análisis de problemas médicos.

Esta colaboración entre perfiles técnicos y sanitarios permite orientar el desarrollo hacia preguntas concretas de la práctica clínica y contrastar con los especialistas la utilidad de la información que generan los modelos.

El siguiente paso: revisar los datos y explicar los resultados

Tras presentar una primera versión a los profesionales de La Fe, los estudiantes identificaron la necesidad de actualizar las bases de datos utilizadas para entrenar los modelos. Parte de esa información procede de periodos anteriores y debe revisarse para reflejar los cambios que se han producido en el perfil de los pacientes y en las enfermedades que motivan un trasplante.

Otra de las líneas de desarrollo es la explicabilidad: comprender qué variables tienen más peso en los resultados de la IA y contrastar si su influencia resulta coherente desde el punto de vista médico.

Ambos aspectos son relevantes para evaluar una herramienta de estas características. La actualidad de los datos y la posibilidad de interpretar sus resultados condicionan el valor que puede aportar como apoyo a los profesionales.

Investigación tecnológica al servicio del trasplante

LiveR ilustra una vía de colaboración entre universidad e investigación sanitaria en torno a un objetivo compartido: explorar nuevas herramientas para estudiar decisiones complejas en el trasplante de órganos.

Su evolución deberá permitir conocer mejor sus posibilidades y limitaciones. Por ahora, el proyecto pone de relieve el interés de desarrollar estas tecnologías en diálogo con los equipos clínicos, vinculando la innovación a necesidades reales y manteniendo el criterio profesional en el centro de la decisión.

Fuentes: Valencia Plaza y Universitat Politècnica de València.

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