Un hombre de 39 años en muerte cerebral en un hospital de Cantón se ha convertido en la primera persona del mundo en recibir un trasplante de pulmón procedente de un animal de otra especie. El órgano, obtenido de un cerdo modificado genéticamente, funcionó durante nueve días, hasta que la familia del paciente pidió detener el experimento.
El ensayo, realizado por científicos de la Universidad Médica de Cantón, ha sido publicado en la revista Nature Medicine. Según los investigadores, la intervención demuestra la viabilidad de los xenotrasplantes, aunque reconocen que todavía existen “importantes desafíos” antes de poder aplicar la técnica en pacientes vivos.
La empresa china Clonorgan Biotechnology, autodenominada “la fábrica de órganos del futuro”, fue la encargada de humanizar el pulmón porcino. Utilizó la técnica CRISPR para insertar tres genes humanos y silenciar otros tres de cerdo, con el objetivo de evitar el rechazo inmunitario. El animal donante, de la raza Bama Xiang, fue criado en aislamiento estricto para impedir infecciones.
Los antecedentes de los xenotrasplantes han sido accidentados desde los primeros intentos a comienzos del siglo XX. Sin embargo, el desarrollo de la edición genética ha abierto nuevas posibilidades. En 2022 se realizó el primer trasplante de corazón de cerdo a un humano en Estados Unidos, y en 2024, en China, el primer trasplante de hígado porcino. El pulmón era, hasta ahora, el órgano más complejo de abordar por su exposición directa al aire y los patógenos.
El cirujano español Pablo Ramírez, del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, subraya la relevancia del estudio. “Por primera vez se demuestra que un pulmón de cerdo modificado puede funcionar adecuadamente en una persona, aunque sea en muerte cerebral”, afirma. Destaca además que no se produjo rechazo hiperagudo, la reacción inmunitaria más grave, lo que abre la puerta a nuevas investigaciones.
En España, unas 800 personas esperan un trasplante de pulmón, según datos oficiales. Expertas como las cirujanas torácicas Nuria Novoa y Alejandra Romero, del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, recuerdan que la escasez de órganos y el rechazo siguen siendo grandes retos. “Este avance no implica que vayamos a tener trasplantes de órganos animales en el corto plazo, pero sí significa que estamos un paso más cerca”, concluyen.
