La presencia de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en pacientes con fallo de órgano terminal ha sido considerada tradicionalmente una contraindicación absoluta para el trasplante. Sin embargo, los avances en la terapia antirretroviral, que han transformado el VIH en una enfermedad crónica con una esperanza de vida significativamente mayor, junto al incremento de personas con VIH que desarrollan fallo de órgano terminal, han puesto en cuestión esta postura.

Por otro lado, las normativas de trasplante en la mayoría de países exigen descartar los órganos procedentes de donantes infectados por VIH, por razones de seguridad. Esto se debe a que los receptores, incluso si ya viven con VIH, podrían adquirir cepas diferentes del virus del donante, potencialmente resistentes a tratamientos, así como otras coinfecciones asociadas.

En este contexto, el XXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), celebrado en Málaga del 22 al 25 de mayo, acogió una mesa redonda titulada Avances en el trasplante de órgano sólido en personas que viven con VIH: uso de donantes VIH positivos. La sesión fue moderada por Federico García (presidente de la SEIMC) y Beatriz Domínguez (directora general de la Organización Nacional de Trasplantes), con la participación de José María Miró Meda (Hospital Clínic de Barcelona), Christine Durand (Universidad Johns Hopkins, EE.UU.) y Paolo Grossi (Universidad de Insubria-ASST-Sette Laghi, Italia).

Durante el debate se abordaron:

  • Los criterios de trasplante de órgano sólido dependientes del VIH y el pronóstico en estos pacientes.
  • La postura de los expertos españoles respecto al uso de órganos de donantes VIH positivo para receptores VIH positivo, práctica prohibida en España desde 1987.
  • La situación en otros países de la Unión Europea en relación con este tipo de trasplantes.

Según Beatriz Domínguez, aunque España sigue siendo líder en trasplantes, se ha quedado rezagada en relación con los pacientes con VIH. Las experiencias compartidas por la doctora Christine Durand, bajo el amparo de la HOPE Act en Estados Unidos, y por equipos en Sudáfrica, muestran resultados favorables a corto y medio plazo en trasplantes renales y hepáticos procedentes de donantes VIH positivo hacia receptores VIH positivo. Asimismo, el doctor Miró expuso los datos del Hospital Clínic de Barcelona, donde de 81 pacientes con VIH trasplantados entre 2003 y 2024 con órganos de donantes negativos, el 85 % sobrevivió a los 10 años.

Estos datos refuerzan la necesidad de reconsiderar la posibilidad de utilizar órganos de donantes con VIH, así como incluir a estas personas como receptores candidatos. A finales de 2024 se inició el procedimiento para derogar la ley que prohíbe estos trasplantes en España, cuya modificación se espera completar en los próximos meses.

La próxima frontera será la utilización de órganos de donantes VIH positivo para receptores VIH negativo. En Sudáfrica ya se están realizando en casos donde la alternativa sería la muerte del receptor, considerando que el beneficio inmediato supera el riesgo, dado que el VIH es actualmente tratable de forma eficaz y con el consentimiento informado del paciente. No obstante, persisten muchas cuestiones sin resolver —como la posibilidad de prevenir la transmisión con profilaxis antirretroviral o la aplicabilidad del concepto indetectable = intransmisible en este contexto— así como consideraciones éticas que impiden, por ahora, su implementación generalizada.

Los ponentes no declararon conflictos de intereses.

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